Viaje al Medio Maratón de Praga 2018

Crónica de Víctor Gómez Costa


Publicado 01-10-2018



Me llamo Víctor, tengo 46 años y soy de Palma de Mallorca. Llevo corriendo desde  2002. Entonces tenía 31 años. Empecé como quien no quiere la cosa saliendo a correr 20 minutos para desconectar del trabajo y no sé muy bien cómo, me apunté a la primera carrera de mi vida. Era octubre de 2002 y la prueba en cuestión era una media maratón. Hice 1h y 44 minutos.

Desde entonces llevo 39 medias incluyendo la de Praga y 5 maratones. El último maratón fue en Valencia en noviembre de 2017.
La media maratón de Praga era un objetivo atractivo a principio de temporada porque nunca había corrido fuera de España y además era un destino que no conocía. Decidí llevar a toda mi familia y a mi suegra. 5 en total! Vi que Running Travel organizaba la estancia y no me lo pensé demasiado.

Ahí van mis días de estancia:

Jueves 5 de abril: llegamos al aeropuerto a primera hora de la mañana y para sorpresa nuestra, los dni de los niños estaban caducados. No nos lo podíamos creer. Vaya trasto de padres que somos, pensé. Por suerte había otro vuelo por la tarde. Pudimos resolver el problema e irnos hacia Praga. Fue llegar e ir a dormir pues ya era tarde y llevábamos niños pequeños. Estábamos alojados en unos apartamentos (Royal Prague Apartments) muy acogedores y equipados con todo. Además estaban situados a escasos 400 metros del Puente de Carlos, en pleno centro de la ciudad.

Viernes 6 de abril: después de un buen desayuno, dedicamos el día a patear la ciudad: el río Moldava, los puentes, el centro histórico, la plaza del ayuntamiento, etc. Aún nos dio tiempo de comer, descansar un rato y por la tarde ir al barrio del Castillo, en lo alto de la ciudad y admirar la hermosa catedral de San Vito y las preciosas vistas de toda la ciudad. Entre toda esta agenda, yo aún saqué tiempo para ir a la feria del corredor a recoger mi dorsal para el día siguiente.

Sábado 7 de abril: día de carrera. Me levanto y aún me siento cansado del pateo del día anterior. Dejo a la familia desayunando y me voy a pie hacia la salida que estaba a 500 mts de los apartamentos. En enero tuve molestias de espalda y no había podido empezar a entrenar hasta mediados de febrero. Llevaba un mes y medio escaso de preparación y la verdad es que aun así no me salió mal tiempo: 1h46min. Disfruté mucho de correr en una ciudad que prácticamente cierran para el corredor.
Llegué a meta feliz y nos fuimos a comer a un restaurante a la orilla del río. Buena comida y buena cerveza, que por cierto, son de medio litro si no especificas. Y claro, si te la ponen delante...

Por la tarde aún nos dio tiempo para hacer compras para la familia e ir a cenar a un restaurante precioso que estaba en nuestro barrio, Mala Strana (ciudad pequeña en checo). 

Domingo 8 de abril: teníamos la recogida a las 8h y básicamente dedicamos el día a volar a casa vía Barcelona. Tengo que decir que fue un viaje redondo (a pesar de nuestro cabreo inicial con el tema de los dni). Un viaje más que recomendable. 

César Corral fue el contacto de Running Travel que nos lo organizó todo: vuelos, estancia y traslados. Tengo que decir que nos resolvió todas las dudas antes de partir y una vez en Praga nos recibió y, en todo momento estuvo atento a cualquier eventualidad. Solo nos faltó hacer la carrera juntos!
Un 10 para él e insisto, escapada súper recomendable para conjugar deporte con viaje de placer.

Víctor Gómez Costa




Comentarios sobre viaje al medio maraton de praga 2018:

Buscar en el blog