Maratón de Venecia 2014 - Paco Herrero

MARATÓN DE VENECIA 2014 - FRANCISCO HERRERO CUENCA - 100 MARATONES FINALIZADAS

Francisco Herrero Cuenca, más conocido como Paco Herrero, de Elda - Alicante, es un corredor polifacético y es el hombre de los 100 maratones.
El pasado mes de Octubre corrió su maratón número 98 en Venecia y nos envía esta interesante crónica.

El viaje

La pasada primavera, junto con nuestras hijas y parejas, seleccionamos la maraton de otoño y Venecia fue la elegida. Tres de mis yernos y yo nos inscribiamos para hacer la prueba.

Encargamos el viaje a Running Travel y se concretó la salida el 24 de octubre desde Alicante, via Barcelona, con regreso el martes 28, de forma que pudiéramos disfrutar y conocer a fondo la ciudad de los canales. Empezamos la preparación atlética a finales de julio con un plan de 12 semanas que nos permitiera llegar en condiciones a la cita. A primeros de septiembre  una precipitada operación de vertebras de Anabel, mi mujer, casi dá al traste con mi participación. Se recuperó un  poco y finalemente pudimos realizar el viaje con la familia.

Como estaba escrito que el viaje iba a tener emociones fuertes, la víspera de la salida, por la noche, una llamada de Cesar Corral de Running Travel, nos alerta de una huelga de transporte en Italia y la consiguiente suspensión de nuestro vuelo. Noche en vela buscando soluciones hasta que al final se decide volar al dia siguiente a Barcelona, donde haremos noche, para continuar con el programa previsto a Venecia. Perdimos un dia en Italia y ganamos una noche en Barcelona y una visita a la Sagrada Familia en la mañana del sábado.

Cesar, hizo una eficiente gestión para que, desde la organización de la maratón, nos recogieran los dorsales y nos los entregaran el domingo a la mañana, pues nos hubiera resultado muy complicado recogerlos el sábado por la tarde por la dificultad de las comunicaciones en Venecia. Traslado coordinado en vaporetto hasta el Hotel Scandinavia, unas instalaciones vetustas y con escasos servicios pero muy bien situado, equidistante a 8 minutos a pie de San Marco y del Puente de Rialto y a unos 2 kilometros de la meta del maratón.

La carrera

La noche previa al Maratón, se retrasó el reloj una hora, lo cual nos vino de maravilla para descansar un poquito más. Nos prepararon el desayuno a las 6 y a las 6,45 en punto, apareció Luca con un vaporetto que nos trasladó a Piaza Roma, donde un chófer y su impecable Vitto, nos esperaba,  dorsales en mano, para trasladarnos a la salida... ¡ pareciamos atletas de elite!  Recogimos la bolsa del corredor, incluida la de Antonio que finalmente se descolgó por una lesión en la rodilla. Hicimos el recorrido de la maratón a la inversa hasta la salida situada en STRA. Nos despedimos del amable chofer que nos deseo suerte y fuimos en busca de la línea de salida que no tenia pérdida, situada junto a un gran palacio y a la ribera del rio Brenta. Magnifico ambiente en torno a pabellones habilitados para refugio de los atletas con bancadas para preparar la ropa y dejarla en camiones guardarropa. Puestos de agua y té, numerosos urinarios con colas interminables. Con el dorsal pertrechado nos fuimos a nuestro corral pues hacia un dia fresquito pero con mucho sol, ideal para calentar mientras se daba la salida. La fueron retrasando hasta 15 minutos pues decían que esperaban las señales del trafico y de la televisión. Anunciaban que partíamos 6000 corredores y al son del himno italiano iniciamos la marcha. Rapidamente dejamos la señorial Stra y sin dejar en ningún momento “la Riviera del Brenta” , por una calzada perfecta, muy favorable y ayudada por un dia perfecto con ausencia total de viento. Salimos los tres juntos al ritmo pactado de 6 minutos el kilometro. Pronto me percato que Pascual vá sobrado y le invitó a que marche a un ritmo de 5,30, pero prefiere quedarse con nosotros. Le reitero la propuesta en el 14 pero sigue a nuestro ritmo. Mientras tanto seguimos en una animada carrera, atravesando pueblos pintorescos que nos reciben con aplausos y animos, con los guardias engalanados, las campanas repicando y con orquestas de todos los estilos cada 3-4 kilometros. Cuando nos quedamos en la campiña, el paisaje es magnifico pues no dejas descansar la vista, admirando las numerosas villas y palacetes que hay a las dos orillas del Rio Brenta que te acompañan hasta la zona industrial y petroquimica de Mestre, que es el único punto “feo” del recorrido. Cuando dejas este polígono te adentras en el casco histórico de Mestre que también te recibe con euforia. Hacía un rato que habíamos llegado al kilometro 20 y aprovecho que a Javi se le ha reproducido un dolor en la lumbar, para convencer a Pascual de que se fuera en solitario, pues a nosotros nos iban a empezar a caer los minutos y me hace caso. Javi y yo pasamos a trotar a 6,30 y nos encaminamos hasta el Parco San Giuliano a ese ritmo. Voy delante de Javi unos metros para obligarlo un poco. Llegamos al Puente de la Libertad y hacemos esos 4 kilometros con Venecia al fondo y corriendo entre dos aguas y adelantando corredores. Entramos por la zona del embarcadero de cruceros hasta coger el paseo marítimo que te lleva hasta San Marco. Los últimos tres kilómetros tienen el contraste de la belleza de la famosa plaza y los sucesivos y sufridos puentes que tienes que librar para llegar a ella. Te adentras por el Palacio Ducale y el Campanile hasta la Basilica y la gran plaza, donde das la vuelta y sales otra vez hacia la laguna, donde te esperan otros 6/7 puentes hasta la meta. Inevitablemente se baja el ritmo y te caen 3 minutitos de más. Entramos con la bandera de España a la meta en 4,29. Pascual que había corrido como una moto llegó en 4,04. Mision cumplida.